El abuelo un dia… Siempre prisión

El abuelo un dia… Siempre prisión

JUAN MEDINA DEL ROSARIO es un señor de 75 años bien trabajados, su faz denota la hidalguía de un hombre templado en lo correcto, que trasluce no obstante un aspecto vivaracho, mismo que desaparece inmediatamente se sumerge en una conversación, tras lo cual todo vuelve al cariz inicial, la del hombre recto y hasta aburrido.

Durante algún tiempo, Juan Medina del Rosario, pues resulta imposible que el mismo se auto nombre reduciendo a sólo Juan su apelativo, o acepte que le llamen tan sólo “Juan”, mantuvo una relación de convivencia con la señora Fiona, a quien, a pesar de superar en 26 años de edad, cortejó hasta ser correspondido y ayudó en la crianza de una hija de esta durante la relación marital que perduró por varios años.

Las desavenencias lógicas se hicieron presentes, y los hasta ese momento ‘pareja armoniosa’ devinieron en ‘hostiles separados’. Dividieron todo, hasta los odios, a excepción de una pequeña casa que corresponde a Juan Medina Rosario, ya que esta preexistía al momento en que decidieron unir sus vidas por el voto del amor-libre o amor-preso como veremos.

La casa, devino en manzana de la discordia, y ha ocasionado que de forma indistinta JUAN MEDINA ROSARIO y la señora Fiona se citen y acudan a dar sus quejas por ante la Unidad de Violencia de Géneros de la Provincia Santo Domingo; en donde son afectivamente tratados en los días normales; la causa de la desavenencia JUAN MEDINA DEL ROSARIO se sostiene del poco dinero que genera el alquiler de la casa en cuestión, pero cada vez que la misma es desocupada por sus inquilinos, las señora Fiona penetra a la misma ocupándola hasta que opera una ordenanza que le obliga a desocupar.

En varias ocasiones la señora Fiona ha denunciado que ha sido objeto de diferentes tipos de abusos, presentando incluso muestras de moretones que estudiados resultan en improbables y sus ataques incorroborados, en tanto,  JUAN MEDINA DEL ROSARIO, el señor de 75 años, también ha denunciado a su ex conviviente por causas diversas que también han sido descartadas.

La última denuncia de la señora Fiona contra JUAN MEDINA DEL ROSARIO se produjo el pasado fin de semana, cuando a ninguno de entre el personal de la Fiscalía de Géneros les eran familiares las caras de los contrincantes en ese evento procesal. La Fiscal de turno la magistrada Jacqueline, recién llegada al Departamento de Violencia de Género, quien luego de escuchar a las partes y en desconocimiento del historial de apoderamientos recurrentes por parte de estos, determinó solicitar medida de coerción en contra de JUAN MEDINA DEL ROSARIO, y les explicó a ambos que solicitaría la medida de coerción de Prisión Preventiva por el alegato, aún por investigar, dado por la señora Fiona, quien narró que JUAN MEDINA DEL ROSARIO se hizo acompañar de dos agentes policiales del DICRIM y la emprendieron a golpes contra ella, utilizando las cachas de las pistolas, Y produciéndole hematomas que más parecen ser de un portazo autoinfringido que de un golpe contuso. Sin embargo, le advertía la fiscal a la presunta víctima, que era prácticamente imposible que le concedieran la Prisión Preventiva a solicitar por dos razones esenciales, la primera, la avanzada edad del señor JUAN MEDINA DEL ROSARIO, ya que el artículo 234 del Código Procesal Penal prohíbe la Prisión Preventiva para una persona de esa edad en determinadas circunstancias, y segundo por los niveles de arraigos de JUAN MEDINA DEL ROSARIO.

Hoy, un día después de que se conociera la medida, de la que no tenía conocimiento, fui a la Cárcel de la Provincia Santo Domingo denominada “Carcelita de San Luis”, la cual está ubicada en la Carretera Mella. Allí llegó el Fiscal Nivar de Higuey a quien conozco por su afabilidad y a quien me abalancé a saludar, me informaba sobre lo que he relatado hasta aquí, me decía que era de la promoción de la Magistrada Jacqueline, nombre que leía de una denuncia opaca, me preguntó por su número de teléfono obteniendo respuesta negativa, insistió con el numero que ya poseía y pudo localizar a la Fiscal.

El teléfono del Fiscal Nivar tiene un desperfecto que le obliga a tomar las llamadas en alta voz por, lo que fui testigo de la conversación, y cuando la magistrada respondió, luego de un chiste de amigos como introducción, este le explica que el señor JUAN MEDINA DEL ROSARIO es de algún modo su padre, y le informa que a este le habían impuesto la Prisión Preventiva como medida de coerción. La sorpresa para la magistrada Fiscal fue tal que exclamó: “yo no lo puedo creer Nivar, cómo pudo ser posible, si yo incluso envié esa solicitud sobre la base de que no procedía la Prisión y así se lo externé a la víctima, sólo cumplía con la directriz de pedir ‘siempre prisión'”.

La ira no me hizo permanecer allí, no suelo ante los abusos ser taimado, sentí pena por el viejecito que ya asomaba a la portezuela con barras de la cárcel, vi a mi abuelo reflejado en él, y me pregunté para mis adentros, ¿cómo pudo ser que ese Juez no viera al abuelo propio en ese cadavérico ser?

Autor: Valentín Medrano Peña

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