• Home »
  • App »
  • Afectados por lluvias en Puerto Plata creen estar vivos milagrosamente
Afectados por lluvias en Puerto Plata creen estar vivos milagrosamente

Afectados por lluvias en Puerto Plata creen estar vivos milagrosamente

Personas afectadas por las crecidas del río Gran Diablo y el arroyo Gualete, de los municipios de Villa La Isabela, Los Hidalgos y Mamey de la provincia de Puerto Plata, que se desbordaron por las lluvias ocurridas en las últimas 36 horas, con un saldo de cinco muertos, narraron que salvaron sus vidas por la Providencia.

Este lunes, las precipitaciones continuaron en varias provincias del norte del país, aunque en menor dimensión.

Desde hace tres meses, llueve casi sin cesar en la región norte de República Dominicana, dejando muertos, miles de casas afectadas, otras destruidas y cientos de damnificados, debido a las inundaciones y deslizamientos.

Rosanna Álvarez, de 13 años; Reinaldo Méndez D’Aza, de 42; Eney Santos, de 32 años; Pedro Antonio Batista Núñez, de 64: Delvis Núñez, de 30 años, murieron ahogados en el río Gran Diablo y el arroyo de Gualete.

“Todos nos encontrábamos en nuestras casas, otros dormían, pero escuché que algo zumbaba, salí fuera y vi que el río bajaba botado (desbordado)”, dijo a Efe Juan Peralta Santos.

“Le dije corran, que el Gran Diablo se soltó, fue algo repentino, muchas personas huyeron, pero que penas, otras murieron”, dijo a Efe el campesino.

Carmen Peña Santos declaró a Efe, que se encontraba con sus hijos de 3 y 9 años, su madre de 55 y su abuela de 86, pero afirma, que con la ayuda de Dios y dos vecinos, lograron escapar de la fuerte corriente del Gran Diablo.

“Fue algo increíble, no esperábamos esa corriente del río, pero estamos vivos gracias a Dios”, narró la sobreviviente.

Otros residentes del lugar manifestaron que al ser sorprendidos por la fuente hídrica, oraron y pidieron a Dios que los protegiera y “que por eso, están vivos”.

“Dios es grande, nos protegió, pensábamos que no salíamos vivos de ese diluvio”, proclamó a la agencia Efe, Laura López Jiménez, otra sobreviviente.

Mientras, Cecilio Batista relató a medios locales que nunca había observado el río Gran Diablo con tantas furias, como ocurrió el domingo 28 de este mes de noviembre.

En Gualete y Gran Diablo fueron afectadas 200 viviendas y otras ocho quedaron totalmente destruidas.



El alcalde del distrito municipal de La Jaiba, comunidad a la que pertenece Gran Diablo, Luis Ramón Álvarez, informó a medios locales, que al menos 1.600 viviendas fueron afectadas con todos sus ajuares y que otras quedaron destruidas parcial y totalmente.

Según Álvarez, los ríos Gran Diablo, Gualetico y Unijica se desbordaron y arrasaron más de 200 viviendas, animales y sembradíos agrícolas en Villa La Isabela, Mamey, Los Hidalgos y otras comunidades de la provincia de Puerto Plata.

Las lluvias inundaron el hospital, el cuartel policial, el local de la Defensa Civil y una escuela de Villa La Isabela.

La Defensa Civil informó que al menos cien personas están albergadas en la escuela Silvano Reynoso, de la localidad de Laguna Grande.

El gobernador de la provincia de Puerto Plata, Iván Rivera, recorrió los lugares afectados e informó que el municipio de Villa Isabela, fue intervenido por el Gobierno y que a través de los comedores económicos y el Plan Social de la Presidencia, está asistiendo a las familias afectadas.

En las provincias de Santiago, Valverde, Montecristi y otras del Cibao (norte), las lluvias de las últimas 36 horas, han provocado inundaciones, según organismos de socorro.

Las fuertes precipitaciones ocurridas, desbordaron el río Gurabo y anegaron decenas de viviendas en Gurabo, Valle Verde, Jacagua, Cañada del Diablo y otros sectores de la norteña ciudad de Santiago.

A su vez, las inundaciones que han dejado las lluvias, provocaron deslizamientos en la carretera turística que enlaza por la zona montañosa a las ciudades de Santiago y Puerto Plata.

Al menos diez viviendas han sido totalmente destruidas por los deslizamientos de tierra en las comunidades de Palo Quemado y Loma Fría, de la provincia de Santiago.

“Escuché un ruido estruendoso, parecía que el mundo se acababa, cuando salí a la parte trasera de la casa observé que venía un derrumbe de la montaña, cerca de una cañada, salí corriendo y le dije a mi esposa y mis hijos, corran, que se está desprendiendo la loma”, declaró a Efe, el transportista Antonio Castillo.

“Salimos fuera, dimos la voz de alarma a los demás vecinos y también salieron”, narra Antonio Castillo, uno de los que perdió sus casas por los aguaceros.

“En menos de tres minutos ocho casas, incluyendo la mía fueron sepultadas por la tierra y mi esposa y uno de mis hijos por poco mueren, pero con la ayuda de Dios, logramos su rescate”, manifestó Castillo.

En tanto, Miguel Quezada Castillo y Silfredo Castillo, informaron a Efe, que el ambiente que vivieron al observar el desprendimiento de la montaña es horrible y de traumas.