AVANCE JUDICIAL CON UN  CODIGO PENAL DE 1922

AVANCE JUDICIAL CON UN CODIGO PENAL DE 1922

Usar el falso debate sobre el aborto, para trabar la Reforma Política al Código Penal, es una patraña de un Poder Político social, que ha decidido, en la Dictadura de Trujillo y en la transición democrática, actuar por la libre sin restricciones ni limites judiciales o políticos, que les contengan en sus desenfrenos y violaciones. Este nuevo Código Penal es una amenaza.

Presumir modernidad en el  Sistema de Justicia con un  Código Penal anclado en los inicios del Siglo xx, es un Barroquismo político y democrático. Demuestra que el Sistema Político, una vez más,  su falta de inteligencia y de idoneidad para conducir esta nación. En cinco años de Mando es el tercer fracaso del Presidente Medina. A pesar de disponer de una mayoría calificada en las dos Cámaras del Congreso.

Distinguimos una sociedad estúpida de una sociedad inteligente,  si ella crea más problemas que lo que resuelve, cuando embrutece a la población, si destruye su capital social y comunitario, si encanalla a sus ciudadanos. Pero también, como destroza todos los puentes sociales que  les permiten a las personas accionar, para  ampliar sus posibilidades profesionales, de supervivencia, bienestar y vinculación social productiva.

Demostramos nuestra incapacidad política y democrática, porque se nos hace difícil entender  que, resolver es eliminar los obstáculos que nos impiden alcanzar nuestro objetivo. En este caso, es la formulación de un nuevo Código Penal. Pensemos en la vergüenza Política que representa, mantener vigente el Código Penal de Trujillo, 56 años después de caída la dictadura. Queda clara, la falta de preocupación de nuestra generación por  la generación siguiente, pero peor aún, probamos con estos hechos deleznables,  nuestra incompetencia y decadencia en la gestión de nuestros recursos sociales y democráticos comunes.

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