Botín de oro para Hamilton

Botín de oro para Hamilton

Lewis Hamilton sacó un precioso botín en Silverstone de una plácida carrera que dominó de principio a fin y que le acerca a solo un punto de Vettel en el Mundial. Drama para Ferrari en un final de carrera de ciencia ficción con sendos pinchazos de Sebastian Vettel y Kimi Raikkonen en la última vuelta.

[Resultados del GP de Gran Bretaña]

Después de dos carreras fuera del podio, Hamilton regresó a lo más alto del cajón por la puerta grande, coriendo sin ataduras desde la primera vuelta y retrasando a sus rivales a placer. Es su cuarta victoria en casa, la quinta en total, igualando el récord de Alain Prost. A su estela llegó Bottas en un inesperado doblete de Mercedes. El alemán brilló en la estrategia para alcanzar el podio superando en pista a Vettel, y luego aprovechó la debacle con los neumáticos de Ferrari para atrapar la segunda posición.

Lo de Ferrari resultó inexplicable. Al contrario que Hamilton, Vettel vivió una carrera muy estresante, que alcanzó su punto máximo en un duelo al límite con Verstappen tan fantástico como nocivo para él. Su persecución y posterior lucha con el holandés de Red Bull, que le mantuvo enfrascado varias vueltas, resultó decisivo para que en el tramo final acabará cediendo ante Bottas antes de que se hiciera evidente el drama de las dos últimas vueltas. Primero pinchó Raikkonen. Neumático delantero izquierdo. La escudería italiana había errado en sus cálculos. Hizo entrar rápido a Kimi y eso les salvó el podio. Segundos después Verstappen sufría el mismo problema. Desde el garaje pidieron a Vettel que cuidara al máximo las gomas para salvar la tercera posición, pero no sirvió de nada. El alemán pinchó también el mismo neumático y se vio retrasado hasta la séptima posición.

Por detrás, los dos pilotos españoles tuvieron otra carrera para olvidar. Fernando Alonso, que partía último por culpa de una nueva sanción, abandonó en la vuelta 35 al quedarse sin potencia en su McLaren. «Un fallo en la bomba de gasolina es la versión oficial», dijo el español resignado. «No estábamos dentro de los puntos así que el retiro duele un poquito menos».

Hasta entonces, no había pasado del decimotercer puesto, siempre lejos de la zona de puntos y sin recursos para poder hacer frente a equipos de la clase media como Haas o Williams. Tampoco Vandoorne, noveno en la clasificación, pudo puntuar.

Peor le fue a Carlos Sainz, que se vio fuera de carrera en la primera vuelta por culpa de un golpe de su compañero de equipo en Becketts en plena vorágine de la salida. El madrileño acabó con el coche destrozado y visiblemente molesto con Kvyat. «Decidle que ha hecho un gran trabajo», se le escuchó decir por radio instantes antes de abandonar el monoplaza de vuelta al garaje.

Compartir