Cinco preguntas frecuentes sobre la OTAN

Cinco preguntas frecuentes sobre la OTAN

El presidente electo de EE.UU. declaró abiertamente durante su campaña que considera inoportuna la presencia de su país en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), un pacto conformado por 28 países europeos y de América del Norte. Donald Trump considera que la organización está “anticuada y es demasiado costosa” para Washington.

Como recuerda el portal Meduza, los sucesos de Ucrania y Crimea en 2014 hicieron que la OTAN y Rusia entraran en confrontación. En este artículo tratamos de responder a todos los interrogantes sobre la alianza atlántica: su funcionamiento, sus relaciones con Moscú, su pasado, su presente y su futuro.

¿Sirve la OTAN para defenderse o para atacar?
La alianza fue creada en 1949, después de la Segunda Guerra Mundial, con el fin de defender a sus países miembros de un posible ataque externo, especialmente de la poderosa Unión Soviética. Se consideró entonces fundamental contar con la ayuda militar de EE.UU., país sin el cual hubiera sido muy difícil defenderse de una invasión soviética.

Conferencia de la OTAN en París en mayo de 1955
Sin embargo, en sus 67 años de existencia, ningún país de la OTAN ha sido atacado directamente. La única vez que sus miembros recurrieron al artículo 5 del Tratado –que considera un ataque contra cualquiera de sus Estados miembros como una agresión al conjunto– fue después de los atentados terroristas del 11-S en EE.UU. y ello sirvió como base para la intervención militar en Afganistán.

Este caso, sumado a las operaciones de la OTAN en Yugoslavia, Somalia o Libia, se constituye en testigo de la capacidad ofensiva de la organización fuera de los territorios de sus países miembros.

¿Por qué la OTAN continuó existiendo aún después del colapso de la URSS?
Cuando la Unión Soviética colapsó a principios de los años 1990, muchos consideraron que ya no había necesidad de que la OTAN siguiera existiendo. Sin embargo, se estimó necesaria su continuidad como un contrapeso ante la inestabilidad y amenaza de las regiones fuera del límite del territorio europeo. Esto conllevó la disminución del número de bases militares –de las 78 que existían en los años 1990 a las 11 de 2002–, pero su estructura continúa siendo muy parecida a la existente durante la Guerra Fría.



¿Son la OTAN y Rusia enemigos?
A pesar de que oficialmente tanto la OTAN como Rusia se consideran socios estratégicos   –han llevado a cabo operaciones y entrenamiento militar conjunto durante las décadas de 1990 y 2000 y hasta 2014 existía una considerable presencia de militares rusos en el cuartel general de la OTAN en Bruselas—, los sucesos de Ucrania y la reunificación de Crimea con Rusia de 2014 cambiaron la situación. La OTAN considera a Rusia como una amenaza y ha incrementado notablemente su presencia militar en la región. Por su parte, Moscú condena la expansión de las capacidades militares de la alianza, algo contrario a lo que se prometió en 1990 cuando se contemplaba la desintegración de la URSS.

¿Es el Ejército de la OTAN más fuerte que el de Rusia?
De hecho, la OTAN no cuenta con unas Fuerzas Armadas propias, pero los ejércitos de cada uno de sus países miembros están a disposición de los comandantes de la organización. Asimismo, existen fuerzas de ‘reacción inmediata’ –unos 40.000 hombres– que podrían entrar en acción en unas 48 horas. Además, la OTAN es líder mundial en gasto militar, con unos 918.000 millones de dólares invertidos en 2016. La tercera parte de la suma la aporta EE.UU.

En términos generales, la OTAN cuenta con un poderío militar que superaría en números a las Fuerzas Armadas de Rusia en el supuesto caso de una confrontación directa. Sin embargo, Rusia cuenta con un arsenal nuclear superior al de la OTAN y maneja un complejo industrial-militar propio, a diferencia de su contraparte europea. Asimismo, únicamente Moscú tiene la capacidad de mantener una operación militar prolongada como la que ejecuta Rusia en Siria, lo que constituye otro punto clave a su favor.

Finalmente, en los últimos años, numerosos países de la OTAN han abierto el debate sobre un tema que consideran fundamental: en un supuesto de que Rusia invada, por ejemplo, un país báltico, ¿estarían realmente dispuestos sus miembros a enviar sus soldados a pelear esta guerra?

¿Quién lidera la OTAN?
La OTAN está considerada como una asociación de derecho igualitario. Sin embargo, el cuartel principal estuvo siempre comandado por militares estadounidenses mientras que su secretario general siempre ha sido europeo.

Las decisiones que toma la alianza atlántica no siempre son compartidas por todos sus países miembros. Así por ejemplo, ni Francia ni Alemania estuvieron de acuerdo con la invasión a Irak en 2003, algo que constantemente es recordado por los críticos de la organización sobre la verdadera influencia de EE.UU. en la toma de decisiones. Por su parte, Washington no pierde ocasión para recordar a los demás miembros que gasta un monto considerablemente mayor en el mantenimiento de la organización. Algo que Trump, como lo ha planteado al menos durante su campaña presidencial, se está cuestionando.