EE.UU. busca nuevas ideas contra Corea del Norte

EE.UU. busca nuevas ideas contra Corea del Norte

Estados Unidos debe encontrar nuevas ideas para lidiar con los programas nuclear y balístico de Corea del Norte si no quiere correr el riesgo de pelearse con China, el principal protector de Pyongyang.

El presidente Barack Obama había advertido a su sucesor, Donald Trump, cuando le entregó las llaves de la Casa Blanca: los misiles balísticos y el programa militar nuclear de Corea del Norte son el problema diplomático más espinoso que tendrá que gestionar.

De hecho, Donald Trump enfrenta su primera crisis internacional y envía la próxima semana a Tokio, Seúl y Pekín a su secretario de Estado, Rex Tillerson, después de que el régimen norcoreano de Kim Jong-Un lanzara el lunes al menos cuatro misiles balísticos en dirección a Japón.

Tras dos ensayos nucleares en 2016, estos últimos demostraron que Pyongyang tiene en su mira a las bases militares estadounidenses en el archipiélago nipón o incluso la costa del Pacífico norteamericano de Estados Unidos.

Sin entrar en detalles, el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, aseguró que el secretario de Estado Tillerson “hablará con sus homólogos chino, surcoreano y japonés de nuestras opciones y de las nuevas vías para resolver la situación”.

Pero la diplomacia estadounidense rechazó en principio un compromiso propuesto por China, en virtud del cual Corea del Norte suspendería su programa nuclear a cambio del cese de las maniobras militares conjuntas de Washington y Seúl.

Choque de las dos Coreas

Para evitar una “colisión” entre las dos Coreas, Pekín intentaría relanzar las negociaciones a seis (Seúl, Pyongyang, Tokio, Moscú, Pekín, Washington), interrumpidas desde hace cerca de diez años.

En respuesta, el Departamento de Estado aseguró que “seguía abierto al diálogo” con Corea del Norte, pero descartaba la oferta china: “No sería para nosotros un acuerdo justo suspender totalmente nuestras maniobras militares frente a la amenaza de Corea del Norte para la península”, explicó Mark Toner.

Si se descarta la diplomacia, ¿la administración Trump corre el riesgo de un enfrentamiento militar? “Todas las opciones están sobre la mesa. Siempre lo estuvieron”, respondió un alto funcionario estadounidense.

A fines de 2016, durante el período de transición Obama-Trump, un funcionario de Defensa norteamericano admitió que se contempló un escenario de conflicto armado en la península coreana, la región más militarizada del planeta.

Pero un eventual enfrentamiento militar corre el riesgo de convertirse en nuclear, con consecuencias dramáticas para Asia, se alarman los expertos.

Cólera china

El despliegue el martes en Corea del Sur del escudo antimisiles estadounidense THAAD (Terminal High-Altitude Area Defense) y de su radar desató la cólera de China.

Para apaciguar a Pekín, que teme que también se esté tratando de obstaculizar sus propios sistemas de misiles, Washington aseguró que el THAAD era un armamento “defensivo” y en absoluto dirigido contra la segunda potencia mundial.

En cuanto a la opción de las represalias internacionales contra Corea del Norte, el Consejo de Seguridad de la ONU volvió a condenar el martes por unanimidad, incluida China, los últimos ensayos de misiles.

Pero aunque el Consejo ya impuso seis series de sanciones contra Pyongyang en los últimos diez años, un informe de la ONU acusó a fines de febrero al régimen comunista de eludir algunas de esas sanciones financieras.

“Nos enteramos de que Corea del Norte tuvo acceso” al sistema financiero internacional, denunció Anthony Ruggiero, un exfuncionario del Departamento de Estado y del Tesoro.

Ruggiero aconseja a Washington demandar ante la justicia a los bancos chinos con filiales en Estados Unidos y que habrían permitido violar las sanciones.

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