EL RESENTIMIENTO POR ODEBRECHT

EL RESENTIMIENTO POR ODEBRECHT

Decía el Ingeniero Montás al salir de la Cárcel de Najayo, que el más perjudicado por el Chollo Jurídico el cual se le imputó a él y otros, sería un daño para  él, y para el  propio Gobierno. Se sentía víctima de una humillación con ropaje de Justicia, que le hacía daño a él y toda su familia. Era una vejación inesperada la que se había cometido contra él y pedía la  liberación, pura y simple,  para todos los imputados.

Es Temístocles Montás el visualizador de un sentimiento común a todos los imputados, pues entienden que en lugar de las pruebas, a ellos les lleva a la Cárcel el capricho de un Presidente.  Castiga la conveniencia política en lugar de las evidencias procesales, y sirven más los anuncios en los medios de comunicación que los indicios. Pagaban una culpa que otros comenten sin que siquiera se les investigues. Pues Odebrecht sigue ejecutando obras en las mismas condiciones, y con funcionarios del Gobierno de Medina.

Cunde el riesgo de que este sentimiento de humillación, si carece de canales para desahogarse, pueda fermentarse en cada una de estas personas y convertirse en rencor. Ahí tenemos el germen masificador y el revulsivo para el resentimiento, uno de los grandes unificadores de masa. Sentir una humillación abrumadora como esta, genera odio, deseos de venganza, y de  represalia. El duelo de estos imputados merece la atención de los ciudadanos y de la sociedad, mucho más que sus declaraciones.

Estamos ante una situación jurídica, política y social muy delicada, pues, cada día, esta madeja suelta más hilachas, como las órdenes de prisión contra los Ex Presidentes Humala y Lula Da Silva, este último muy ligado con el Presidente Medina y Joao Santana. Vivimos dentro una nebulosa bordada por los contratos de Gonzalo Castillo y de Rubén Bichara con Odebrecht, la comisión creada para evaluar la Licitación de Punta Catalina y el fracaso del Ministerio Publico, frente a la enmienda  Pública que sugiera la magistrada Mirian Germán Brito. Recomendamos disponer de paraguas,  porque cuando está lloviendo cualquier resbala y cae.

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