Inseguridad escolar es un reto para autoridades

Inseguridad escolar es un reto para autoridades

Las rutas hacia los centros educativos de Barahona se han convertido en “un real peligro” para los estudiantes y una de las principales preocupaciones para los padres.

Los delincuentes se han encargado de llevar el terror a las vías de acceso a los centros eduativos barahoneros, con los asaltos y asedio a quienes se trasladan cada día a buscar la enseñanza.

Mientras en el interior de las escuelas se vive con otro tipo de violencia entre los propios estudiantes, aunque está más controlada y sin llegar a la tragedia.

Peligro al ir y regresar
Aunque internamente se registran situaciones de algunos pleitos en las escuelas y universidades, este no es un mal muy acentuado, a decir de los profesores. El problema, principalmente, es cuando los alumnos van camino a las escuelas, así como cuando termina el día de clases y deben retornar a sus viviendas.

Se trata de una situación de mucha preocupación para profesores, directores, los padres de los alumnos y de los propios estudiantes, y por eso exigen mayores niveles de vigilancia. Proponen la creacion de “una ruta de vigilancia policial” hacia los centros educativos.

La Policía Escolar tiene funciones muy concretas como es salvaguardar la integridad física de estudiantes, profesores y personal administrativo de los recintos educativos, pero no tiene capacidad ni personal para proteger la vida de los estudiantes en el trayecto hacia cada centro educativo.

Directores consultados por reporteros de Listín Diario afirmaron que internamente en los centros educativos del nivel medio y en las universidades, la seguridad funciona a plenitud, la preocupación es por los asaltos de que han sido víctimas muchos estudiantes, sobre todo, cuando termina la jornada escolar.

“Internamente no tenemos problemas de seguridad, sino conatos de pequeños pleitos entre jóvenes, y eso es controlado a tiempo sin llegar a conflictos mayores”, señaló la directora del liceo Federico Henríquez y Carvajal, Martha Díaz, lo cual es corroborado por Daysi Alejandrina Mesa Espinosa, directora del politécnico.

Los profesores de este centro consideran que la violencia y la delincuencia más preocupante es la que se manifiesta entre estudiantes que proceden de los barracones de Jabid, trayecto donde varios alumnos han sido despojados de sus teléfonos celulares, carteras, dinero y materiales educativos.

Además, jóvenes universitarios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Centro Barahona, y de Ucateba, han sido asaltados, aunque aclaran que nunca ha sido a lo interno de ambas academias, sino en las afueras.

El coronel Edwin de Jesús Marrero Castillo, encargado de la Policía Escolar, y Luis Ernesto Espejo, encargado de seguridad del Centro UASD Barahona, dijeron que las autoridades tienen en carpeta un proyecto de instalación de cámaras de vigilancia para así contribuir con la disminución de las acciones delictivas en el entorno de esas entidades educativas.

Debilidad
Marrero Castillo y Espejo atribuyen el aumento de los actos delictivos a una débil vigilancia por parte de la Policía regular como la Escolar, por lo que plantean establecer patrullajes en los entornos escolares y universitarios para evitar que los estudiantes sigan siendo víctimas de los antisociales.

El coronel Marrero Castillo, encargado de la Policía Escolar para la región Enri quillo, dijo que desde su llegada, hace poco más de un mes, se ha preocupado en disponer de medidas tendentes a reforzar la seguridad escolar.

Los padres
Ramón Moreta, presidente de la Federación de Padres, Madres, Amigos y Tutores de la Escuela (Apmae), considera que lo urgente es que se aumente la vigilancia, sobre todo cuando termina la docencia y cuando llegan los alumnos para evitar que sus hijos e hijas sean víctimas de la delincuencia.

La directora del Liceo Dr. Federico Henríquez y Carvajal, Martha Díaz, además de preocupación por la falta de vigilancia en las rutas hacia los centros educativos, alerta sobre la necesidad de evitar pleitos internos en las escuelas, aunque esa situación es controlada por los orientadores.

La educadora indicó que el centro que dirige acoge a estudiantes de sectores conflictivos y generadores de violencia, pero confia que con una alianza estratégica se podrá enfrentar el problema.

Todos los entrevistados coinciden en señalar que la violencia es un reto “desafiante” para el sector educativo, el gobierno y las autoridades policiales y militares de la zona, pues pone a prueba la capacidad de todos para enfrentar la problemática.

Seguridad en Santiago
Anirsa Peralta Sosa, estudiante de odontología de la Universidad Tecnológica de Santiago (Utesa), dice que aún no puede olvidar aquel viernes de junio de 2017 cuando dos individuos a bordo de una motocicleta le arrebataron su celular, mientras esperaba un carro del transporte en la avenida Circunvalación Sur del sector La Fuente, donde está ubicado el centro de estudio.

Luis Ernesto Espejo “Hablaba con mi madre, pero de repente me despojaron de manera violenta de mi celular y me lastimaron la oreja y una parte de mi cara”, dijo la estudiante.

Similar caso es el de Daniel Rodríguez Adames, estudiante de Comunicación Social del Centro Universitario Regional. Narra que luego de salir de la casa de altos estudios, tomó un vehículo que pensaba era del transporte público, pero resultaron ser delincuentes.

“Me llevaron el celular y 450 pesos, que eran los únicos que tenía”, contó.

Pero decenas de casos se repiten con frecuencia en centros universitarios, principalmente.

La estudiante Aunry Mendoza, tras salir de la Universidad Dominicana O&M, cuenta que dos jóvenes la despojaron de una cartera y su celular, mientras esperaba un vehículo del transporte público en la avenida Bartolomé Colón.

Ayuda. La seguridad de las universidades de Santiago asiste a los estudiantes víctimas de alguna agresión por delincuentes.

Lo que dice la Policía
El portavoz de la Dirección Cibao Central de la Policía Nacional con asiento en Santiago, coronel Juan Guzmán Badía, declaró que esa institución mantiene vigilancia permanente en los alrededores de las universidades y liceos.

“Hemos apresado a muchos delincuentes que pernoctan en las afueras de las universidades y otros centros educativos; hemos ocupado objetos que han robado a estudiantes, profesores, empleados y personas que pasan por el lugar”, precisó el oficial.

Asimismo, expresó que la vigilancia policial se mantiene en muchas universidades de Santiago y que garantizan la seguridad de estudiantes, de personal y visitantes.

La diferencia
El encargado de Seguridad de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Roberto Rojas, dijo que en ese centro mantienen un estricto control.

Poseen más de 100 cámaras instaladas en la parte interior del campus, en los alrededores y en el exterior.

También expresó que tienen más de 80 miembros de seguridad en la Universidad y otros 30 subcontratados que pertenecen a otras compañías, todos debidamente entrenados.

Subrayó que la Universidad ofrece una debida y apropiada seguridad.

También refirió que como parte de las medidas de seguridad a las personas que visitan la PUCMM en vehículos, se les expide a la entrada un boleto que deben entregar al salir.

Aportes de 911
La instalación en Santiago del sistema de Atención y Seguridad ciudadana (911) beneficia a muchas universidades de esta ciudad.

Roberto Rojas agregó que en el campus de la PUCMM, principalmente por la puerta 2, hay una unidad fija del 911.

Subrayó que esa unidad presta servicio de emergencia en los sectores Reparto Universitario, La Zurza II, Los Guandules, El Portal, La Lotería, Villa Olímplica, El Fracatán, Los Guandules, Reparto Imperial y otros.

Utesa y UASD
Las unidades de seguridad de la Universidad Tecnológica de Santiago (Utesa) y del Centro Universitario Regional de Santiago (CURSA), extensión de la UASD, dijeron que garantizan la seguridad de sus estudiantes, profesores y visitantes dentro y en los alrededores del campus.

Aclaran que lo que sucede fuera del campus ya escapa de su control y por eso es necesaria una vigilancia policial en la parte externa de los centros.

LAS VIOLACIONES Y LOS ASALTOS
Los testimonios de profesores, estudiantes y empleados de universidades, escuelas y liceos públicos, abundan.

El problema se ha agudizado en los últimos tiempos debido a que muchos de los asaltos son cometidos por delincuentes que se hacen pasar como choferes del transporte público y hasta se presentan como “agentes de la Policía”.

La preocupación aumenta entre estudiantes del sexo femenino que, además de ser asaltadas, también han sido violadas. Como protección, el presidente de la Central de Transporte de Santiago, Juan Marte, pide a la ciudadanía solo abordar carros identificados de la CNTT.

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