Rolls-Royce y su pintura de 1.000 diamantes

Rolls-Royce y su pintura de 1.000 diamantes

No es nada nuevo que Rolls-Royce es uno de los fabricantes de automóviles más distinguidos del mercado. Sus vehículos han sido elegidos por reyes, duques, presidentes y magnates de negocios para trasladarse. Sin duda, el lujo sobre cuatro ruedas no podría entenderse sin esta exclusiva casa.

Rolls-Royce ha querido dar un paso más allá y tras sacar al mercado el coche más caro del mundo , ahora ha presentado la que posiblemente sea la pintura de automóvil más lujosa del planeta, hecha a base de polvo de diamante. No solo quiere distinguirse por tener los mejores interiores y acabados del mercado, los guarnecidos con las mejores pieles o las maderas más nobles, sino que la marca busca dar un salto más ofreciendo un increíble acabado exterior. ¿Y qué mejor manera que pintar sus automóviles con el polvo de 1.000 diamantes?

Esta nueva pintura utiliza uno de los materiales más valiosos del mundo. Su aspecto, brillo, pureza y dureza han posicionado a esta piedra preciosa como uno de los reyes de la joyería. Además, su dificultad de extracción y su limitado número lo han convertido en uno de los minerales más preciados.

Detalles de la carrocería con pintura de diamantes

Podemos encontrar esta exclusiva pintura sobre un espléndido Rolls-Royce Ghost. La idea de utilizar diamantes para dar un brillo extra no surgió directamente de la compañía inglesa, sino que ha sido desarrollada por petición de un cliente que por el momento se mantiene en el anonimato.

Según nos cuentan desde Rolls-Royce, se han usado 1.000 diamantes machacados para crear un fino polvo que mezclado con una pintura de alta calidad consigue un acabado entre metalizado y perlado. Al observar la pintura con una luz incidente, podemos distinguir brillos únicos y tonos de toda la gama de colores.

Polvo de diamante – Rolls-Royce
El tamaño del polvo de diamante ha sido escrupulosamente estudiado para que el reflejo de la luz sea perfecto, sin dejar margen a la improvisación. Existen pinturas en el mercado que han usado polvo de cristales o incluso de zafiro, para dar un toque metalizado y un brillo especial, pero las cualidades físicas del diamante hacen que su reflejo sea único e inimitable.

Para la elaboración de la exclusiva pintura se ha contratado a especialistas en joyería y química, una combinación muy poco común. Su elaboración tiene además un trabajo de optimización especial. Para adherir correctamente el polvo de diamante se ha realizado una imprimación doble y un barnizado exclusivo, que permite además que ninguna partícula de diamante se pierda o se desprenda en el proceso.

Un detalle a destacar es la confirmación del origen de estos 1.000 diamantes. Su proceso de extracción ha sido certificado por los proveedores y ninguno ha sido obtenido sin seguir escrupulosamente las reglas éticas, humanitarias y medioambientales que exige Rolls-Royce, según asegura la casa inglesa.

En definitiva, si ya de por si un Rolls-Royce es un vehículo exclusivo, el plus de tener una pintura con 1.000 diamantes esparcidos por todos los rincones de la carrocería lo convierte en una auténtica pieza de coleccionista.

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