Thurston Moore: Simplificar lo complejo

Thurston Moore: Simplificar lo complejo

La desaparición de Sonic Youth fue una mala noticia cuando ésta se anunció en 2011. Dejaron un vacío que ninguna otra banda contemporánea puede cubrir, y sus posibilidades han tenido que evolucionar a través de las carreras de sus miembros. Kim Gordon eligió cultivar la abstracción sonora. Lee Ranaldo realiza álbumes en los que el rock es un estado alterado por la electricidad, pero también realiza aproximaciones al folk. Algo parecido ocurre con Thurston Moore, aunque sus más recientes discos de canciones (su faceta como improvisador y colaborador con otros músicos ocupa un espacio aparte) ayudan a imaginar lo que podría ser Sonic Youth si siguieran vivos en 2017.

Rock & Roll Consciousness es el último ejemplo al respecto. Caracterizado por unos rasgos artísticos fácilmente descriptibles, sus objetivos se resumen perfectamente en Smoke Of Dreams, la canción más breve y también la más convencional del álbum. Su letra –firmada por Moore- rememora la juventud del autor, cuando éste soñaba con abrirse camino en la escena artística de una Nueva York poblada de leyendas, las mismas que le llevaron a vivir allí. Es un rock de tiempo medio, conciso, hermanado con los otros temas del disco por el desarrollo instrumental que ocupa su parte central. Las aportaciones vocales son breves y aparecen en el momento preciso, dejando espacio a los instrumentos, para que fluyan en esa búsqueda de la consciencia del rock & roll a la que alude el título.

El quinto álbum en solitario del guitarrista hace de la espiritualidad su columna vertebral. La mayoría de las letras están escritas por Radio Radieux, -seudónimo de la actual pareja del músico-, señalando esa consciencia como fuente de energía del rock & roll, fuerza motriz de autoafirmación y vía de activismo contra la opresión. Un poder que, el ruido a la música, la transforma en algo todavía más importante. Para convertir toda esa teoría en sonido, aquí se combina lo simple con lo complejo a través de cinco canciones, desarrolladas con la misma banda con la que realizó The Best Day en 2014, el punto de partida de esta obra: James Sedwards –guitarra-, el también ex Sonic Youth Steve Shelley a la batería y la bajista de My Bloody Valentine Debbie Googe. Uno de los temas, el deslumbrante Cusp, es según el propio Moore, lo más cercano a lo que podrían haber grabado juntos el citado grupo irlandés y Sonic Youth.

Paul Epworth, conocido por su labor con artistas de ventas masivas como Florence + The Machine y Adele, pero con unas raíces musicales ancladas en el postpunk y otros sonidos poco complacientes, colabora para conferirle un natural aire de asequibilidad a un disco que complica lo básico y simplifica lo complejo. Rock & Roll Consciousness ofrece música relevante en todos los aspectos. Continúa investigando las posibilidades de un estilo, sin olvidar el necesario agarre de las melodías, con esa sensación de que, por más familiarizados que estemos con su autor, no sabemos con certeza a qué territorios nos llevarán sus canciones.

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